Día 4: Corto pero Intenso

Comenzaba una nueva jornada de trabajo de Todos Queríamos Matar Al Presidente. Cuarto día de rodaje ya.

En principio iba a ser una jornada corta, y no excesivamente estresante, solo tenían que venir cuatro de los actores, con poca figuración y dos localizaciones cercanas entre sí. Aunque todos teníamos la mente en el día anterior, también aparentemente fácil pero con bastantes imprevistos, por muy sencillo que parezca nunca puedes cantar victoria hasta que has terminado de rodar. Además, la segunda localización tenía alguna que otra dificultad.  Y sobre todo, la confianza dentro del equipo es enorme, no hay nada que se nos ponga por delante 💪🏼

El rodaje del cuarto día comenzaba en La pequeña pastelería de mamá, una bonita pastelería cerca de la Ciudad de las Artes y las Ciencias de Valencia (y con tartas con muy buena pinta 😊), que muy amablemente nos había dejado el local para que pudiésemos grabar allí ¡MUCHÍSIMAS GRACIAS!

Allí, entre muchas tazas de café, estaba Cristina, nuestra directora de Arte, preparando las mesas de la pastelería en las que se iban a rodar.

Llegaron Ana Caldas y Jaime Reynolds, la pareja de actores protagonistas de Todos Queríamos Matar Al Presidente. En seguida pasaron por las manos de Ana y Netele, las encargadas de Vestuario, y por Vanesa, la maquilladora y peluquera del equipo.

Como ya contamos el día anterior, durante la semana iban a venir estudiantes de B&S Formación para que viesen cómo se trabaja en un rodaje. Las alumnas que ese día ayudaron a Vanesa con el maquillaje y peluquería fueron Mireia y Aroa, que hicieron muy buen trabajo.

Ana y Jaime ya estaban listos para rodar la primera escena de la jornada, que tenía que ser en la puerta de la pastelería.

En esos momentos llegaron Marina Gutiérrez y Daniel González, la otra pareja de actores que grababan el cuarto día, y mientras ellos pasaban por Vestuario y Maquillaje y Peluquería, el equipo técnico estaba preparando las luces, la cámara y el sonido en la calle.

Solo faltaba un último ensayo y ya todo estaba listo.

Y Virginia, la ayudante de Dirección, volvió a repetir la fórmula mágica, que ya se había convertido en un ritual para nosotros:

“¡SILENCIO, GRABANDO!”

“CORTAMOS”

Y así, una vez más, ya teníamos la primera escena del día grabada. Para destacar el aguante de Ana y Jaime, una vez más, que sin quejarse aguantaron con ropa veraniega el frío de una mañana de febrero.

Y ahora tocaba rodar dentro. Mientras Ximo y José se encargaban del sonido, Celia y Carlos buscaban la mejor manera colocar los focos, y de dónde colocar la cámara para hacer un buen barrido.

Durante ese rato podíamos ver apartados en una mesa a nuestra directora, Ana Ramón, ensayando con los actores.

Una vez estuvo todo preparado nos pusimos manos a la obra con las siguientes tomas. En todo momento estaban Cristina, la directora de Arte, y Raquel, nuestra Script, pendientes del más mínimo detalle de cada plano.

Puede parecer un trabajo fácil, pero en una localización como esta, con muchísimos objetos en cada plano, hay que tener concentración máxima. No hay más que pensar en todo lo que suele haber en la mesa de una cafetería, tazas, cubiertos, servilletas, galletas, adorno de las mesas, periódicos… y todo tiene que estar exactamente igual que como lo había dejado el personaje en el plano anterior.

Y una vez terminadas de grabar todas las tomas de esta escena, terminábamos en esta localización. Otra vez agradecer a La pequeña pastelería de mamá que nos dejasen rodar allí.

A continuación todo el equipo nos trasladamos a la segunda localización, seguramente una de las localizaciones más complicadas de todo el rodaje: ¡¡UN GARAJE!!

Había que preparar bien la iluminación por la falta de luz, controlar el sonido por el eco, preparar el coche, montar la grúa para la cámara, y por si fuera poco intentar molestar lo menos posible a los vecinos que usaban el garaje. Pero como he dicho al principio, no hay nada que este equipo no pueda hacer. En seguida el equipo de Sonido, Ximo y Jóse, el equipo de Fotografía, Carlos y Celia, y de Arte, Cristina, se pusieron a la acción y después de varias pruebas ya estaba todo listo para rodar.

Ana y Jaime se metieron en el papel una vez más, y listo. Ya habíamos terminado una jornada más.

Ya llevábamos 4 días, nos quedaba poco más de la mitad. El proyecto ya empezaba a tomar forma de verdad y todos nos lo empezábamos a imaginar ya montando en nuestra mente. Así que como una manera de celebrarlo, y para reponer fuerzas, nos fuimos todos a comer a casa de la madre de nuestra directora, Ana, que lo tenía todo preparado para acoger a tanta gente y que nos hizo sentirnos como en casa. ¡Ana, Muchas Gracias por aguantarnos!

 

 

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